Los 'toffees' recibían al Arsenal en Goodison Park, en la segunda fecha de la Barclays Premier League de Inglaterra.
Desde un tiempo ya, que al Arsenal le cuesta jugar en Goodison Park. Este partido no fue la excepción y el cuadro de Merseyside aprovechó el bajón anímico de los londinenses, que la primera fecha ganaron con lo justo y a mitad de semana mostraron un pobre papel en Turquía, jugando contra el Besiktas.
Desde el comienzo comenzaron a presionar los dirigidos por el español Roberto Martínez, haciendo buenas triangulaciones y rotando la pelotita por todo el campo de juego. Por el otro lado, los de Wenger estaban erráticos, imprecisos y nerviosos; cosa que aprovechó el local para adelantarse en el marcador.
Jugada preparada después de una pelota quieta, Barry lanza un centro preciso que conecta de cabeza el lateral Seamus Coleman. Era el 1-0 para el local y estalló Goodison Park.
Wenger probó a Alexis Sánchez como único punta, pero el chileno se vio incómodo y fue poco lo que hizo en ataque para los forasteros. Una defensa bien cerrada del Everton y un doble pivote que se comió el mediocampo, hicieron que los Gunners tuvieran escasas oportunidades de gol. El Arsenal seguía sin encontrar el balón y en medio de su desesperación, Lukaku robó un balón en mitad del terreno de juego y comandó una contra letal, asistiendo a Naismith que definía entre las piernas de Szczesny. Se acababa la primera mitad y el local daba el golpe, 2-0 para los 'toffees' y nos íbamos al descanso.
Comenzó la segunda parte con un par de cambios que serían desequilibrantes en el transcurso del encuentro; ingresaban Cazorla y Giroud. El partido comenzó a trabarse en el medio, pero el dominio ahora le correspondía a la visita, que tomaba la iniciativa intentando recuperarse de los dos golpes que se llevó antes del descanso. El local por su parte, parecía conforme con el resultado y sólo se refugió en su mitad.
Todo seguía igual hasta el minuto 83. El talentoso Santi Cazorla se la llevó por la banda izquierda y con un par de bicicletas logró sacarse a dos defensores para lanzar un centro raso al área chica que definiría Aaron Ramsey a bocajarro de la puerta rival. Arsenal comenzaba a reaccionar y quería darlo vuelta en el final del encuentro. El equipo siguió pujando y presionando a los azules, que sólo defendían y trataban de asegurar la victoria.
Minuto 90 y parecía victoria para los dueños de casa, pero la visita se replegó al ataque y sólo necesito de un preciso centro del español Nacho Monreal para que apareciera el cuestionado y criticado Olivier Giroud y con un frentazo puso la igualdad en Goodison Park. Los Gunners se abrazaban y lograban conseguir un punto valioso de su visita a Liverpool.
Arsenal se mantiene invicto, pero se desplaza a la cuarta posición de la tabla. Queda en evidencia que a Wenger aún le falta afinar detalles a su maquinita, pero que los Gunners tienen el coraje para dar cara en la Premier League. A mitad de semana los pupilos del francés reciben al Besiktas en el Emirates Stadium y se juegan la clasificación a UEFA Champions League.


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